La filosofía de Chesterton
Aunque la reflexión sobre la paradoja aporta lo suyo, aún no hemos terminado de definir las chestertonadas -ver la primera entrada sobre el tema y sus comentarios– por lo que lo mejor es seguir exponiendo ejemplos, para ver si lo conseguimos. Si hay un ensayo clásico de GK, es Ortodoxia, que los que no lo conocen tienden a asociar a un repaso del cristianismo. En realidad, es el libro en el que GK explica su visión de la vida, un contar a todos su crisis personal y la forma de salir de ella, que hizo de él un personaje tan genial.
«Mi primera y última filosofía, aquella en que creo con fe inquebrantable, la aprendí en la edad de la crianza. Puedo decir que la recibí de la nodriza; es decir, de la sacerdotisa, solemne y orientadora, que representa la tradición y la democracia a un tiempo mismo. Aquello en que más creía yo entonces, y en que sigo creyendo más, son los cuentos de hadas. Y en verdad, no son tan fantásticos como se dice. ¡Cuántas cosas, comparadas a ellos, resultan más fantásticas todavía! A su lado, el racionalismo y la religión parecen igualmente anormales, aunque anormalmente justa la religión, y anormalmente falso el racionalismo. [Los cuentos de hadas] me parecen lo más razonable que hay en el mundo (Ortodoxia, Cap.4).
No es de extrañar que, con expresiones como ésta, GK desconcierte y atraiga a tantos por igual. Ahora no podemos glosarlo, tan sólo dar un par de pistas: asombro, agradecimiento, existencia de reglas. Como él mismo dice, hace falta un libro para llegar a explicarlo: Ortodoxia, que si Dios quiere, pronto comentaremos en este blog, dedicándole una página entera. Pero aquí, Acantilado nos ofrece un aperitivo.

